La ética en el cuidado de las personas dependientes

Queremos hacer hincapié en la ética en el cuidado de las personas dependientes, las empresas de servicio de ayuda a domicilio nos adentramos en la vida personal de aquellos individuos que de un modo u otro se sienten incapacitados para realizar su actividad diaria, nuestro objetivo es aliviar las tensiones, ofrecer un acompañamiento a los más necesitados de compañía y ayuda, y sobre todo una guía para superar el sufrimiento propio y de sus familiares.

cuidado personas dependientes

nuestro servicio de cuidado a personas dependientes

Los auxiliares de ayuda a domicilio, como componentes de una red empresarial y como seres humanos, deben de regirse por las normas más básicas como son el respeto y la ética profesional, conjunto de principios y normas morales para el desarrollo de su trabajo:

  • - Respeto a los usuarios del servicio. Adaptando su calidad del servicio a la propia forma de intervención, a las costumbres de los usuarios y a la forma de hacer de los familiares.
  • - Deben ser discretos. Guardar el secreto profesional. Evitar comentarios dentro y fuera del servicio, manteniendo actitudes imparciales.
  • - Intentar conseguir la autonomía de los usuarios. Que los usuarios sean independientes, fomentando la autonomía, compartir tareas no imponiendo sus propios valores, adaptándose todo lo posible a las costumbres de los usuarios, no sustituir a los familiares.
  • - Crear un ambiente de apoyo y confianza. Siendo además un soporte moral.

Las responsabilidades del cuidado de los dependientes recae casi siempre en los familiares y estos se sienten preocupados, con tensiones e impotentes para resolver algunas situaciones.

La persona dependiente, el usuario, necesita una segunda piel, una segunda persona que sea, piense y sienta como él, que se le comprenda y no es suficiente con el familiar porque este con muy buen criterio, intenta darle aquello que quizá no necesite.

Nos acercamos a la Navidad y a un nuevo año 2013, donde no solo los buenos actos nos harán felices, debemos reconocer nuestras limitaciones, pedir y aceptar ayuda, compartir nuestras emociones y aunque estamos en una situación social y económica muy difícil, debemos pensar que no solo el precio del servicio es importante, también el “saber hacer”.
El servicio de ayuda a domicilio es una herramienta más como apoyo a los recursos sociales públicos, tanto de los ayuntamientos como por la propia Ley de Dependencia.

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